El país al revés es un lugar que podría ser o no ser ficticio, todo puede ser posible para una escritora y para quien lee lo que ella escribe. En este punto, es conveniente anotar un refrán que conozco: "Al que le pica es porque ají come"; y le pica la boca, por supuesto, ya que el ají es picante, tanto como la pimienta, solo que lo que dice el refrán, por extensión, es aplicable a muchas otras situaciones. Quien que se identifica con el contenido de mi blog, se ve reflejado en él y cree que me refiero a su persona o a su país, entonces será que habrá comido ají, y es totalmente libre de comer picante e identificarse con lo que escribo.
Creo que debo agregar que si algo he aprendido en mi poco tiempo como cibernauta es que "la verdad duele", porque se quiere hacer creer que este mundo virtual es un paraíso de felicidad, por supuesto, porque de saber que es idéntico al otro de allá afuera, la gente huiría para refugiarse en el mundo real o nunca osarían navegar dentro de un computador en un océano contaminado de contradicciones; tal como huyen de la realidad palpable, de la existencia diaria, para refugiarse aquí.
¿Que tiene cosas positivas? Si, las tiene, que lo serían más si no fuera absolutamente idéntico a aquel que existe sin necesidad de un monitor de por medio, uno donde también, generealmente, lo nefasto supera a lo agradable.
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