lunes, 8 de junio de 2009

El Coco y la caca.

La mayoría de nosotros sabe quién es el Coco aunque nunca lo hayamos visto; durante la infancia, los grandes nos metían miedo con él, y frente al temor de que nos iba a llevar si nos portábamos mal, pretendían que fuéramos niños buenos y obedientes; en cuanto a la caca, estoy absolutamente segura de que todos la han visto, incluyendo a niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos de ambos sexos, del planeta entero... aunque quizás la llamen por un nombre diferente... ¡SI!, porque me refiero a ésa, la misma, aquella que nos recordaban cada vez que tocabamos algo que los adultos nos habían prohibido, diciendo: ¡ESO ES CACA!

H0y día, en pleno siglo XXI, en el tercer milenio, cercanos a cumplir la primera década de ambos, como en el país al revés la cosa va en retroceso, los ciudadanos son tratados como niñitos. El Coco principal y los Mensajeros del Coco (Mandón y mandaderos, respectivamente), delicaditos ellos, que no soportan ser tocados, criticados, analizados, aconsejados y nada que termine en "ados", porque para quien ose conjugar los verbos correspondientes en tercera persona del singular y del plural las consecuencia podrían ser persecución, multas, impuestos, cierre temporal, quiebra, clausura, mordaza, paliza, gases tóxicos, perdigones y muchos peligrosos etcéteras, pretenden tratar a los ciudadanos tal y como se "educaba" a los críos en épocas cuando la sicología infantil estaba en pañales de tela, no desechables, espantándolos a cada rato con la peor amenaza que se haya podido escuchar: ¡SI TOCAS LA CACA TE VA A LLEVAR EL COCO!......

.....o sea, según ellos, ¿el Coco y sus Mandaderos son caca?.

viernes, 15 de mayo de 2009

Si le ocultas que tembló no se enterarán...

Todo, ¡TODO!, está al revés. Llega al punto de la locura total, del exterminio de la lógica.
Los habitantes del país al revés se levantan de sus camas con gran dificultad, unos intentan vestrise, otros corren en en pijamas hacia la calle. Algunos atinan a encender el celular; otros, miran el reloj, que se agita tanto como ellos mismos y logran ver que son las 4:40 de la madrugada del lunes. Suelo, cama, closet, cuadros, adornos, ventanas, paredes, techo, lámparas y demás se bambolean y forman una especie de orquesta de ruidos, que unido al ronco rugir de la tierra provoca calosfríos, muchísimo más para quienes aún están en plena oscuridad de su habitación. Es demasiado largo, los experimentados suponen que tanto como el de 1967 y temen lo peor pero, por tener experiencia, precisamente, se mantienen calmados y actúan en consecuencia.
El movimiento cesa; quienes se han quedado dentro de casa, encienden el televisor y la radio -¡Si!, ambos aparatos- ansiosos de saber. Nada, nada; nadie dice nada; el control del televisor pasea apurado de arriba a abajo y viceversa; unos diez o veinte minutos después del susto, desde el canal informativo 24 horas alguien intenta repetidamente, en vano, comunicarse con el instituto encargado de esos asuntos. Al fin, una voz tranquiliza a los ciudadanos que le escuchan, notificando la magnitud y el epicentro del sismo; recomienda varias veces mantenerse en calma; se trata del directivo del canal, y esos minutos tranquilizadores bastaron para que lo acusaran de varios gravísimos delitos: algo así como provocar pánico (como si el temblor de 5.4 que despertó a la gente, la sacudía y no le permitía mantener el equilibrio no les hubiera asustado) y qué se yo qué más... lo que sea, lo que se haya ocurrido a los mandoneros, porque para romper la lógica no hay quien los iguale.

viernes, 27 de marzo de 2009

A los dueños de este sitio

El país al revés es un lugar que podría ser o no ser ficticio, todo puede ser posible para una escritora y para quien lee lo que ella escribe. En este punto, es conveniente anotar un refrán que conozco: "Al que le pica es porque ají come"; y le pica la boca, por supuesto, ya que el ají es picante, tanto como la pimienta, solo que lo que dice el refrán, por extensión, es aplicable a muchas otras situaciones. Quien que se identifica con el contenido de mi blog, se ve reflejado en él y cree que me refiero a su persona o a su país, entonces será que habrá comido ají, y es totalmente libre de comer picante e identificarse con lo que escribo.
Creo que debo agregar que si algo he aprendido en mi poco tiempo como cibernauta es que "la verdad duele", porque se quiere hacer creer que este mundo virtual es un paraíso de felicidad, por supuesto, porque de saber que es idéntico al otro de allá afuera, la gente huiría para refugiarse en el mundo real o nunca osarían navegar dentro de un computador en un océano contaminado de contradicciones; tal como huyen de la realidad palpable, de la existencia diaria, para refugiarse aquí.
¿Que tiene cosas positivas? Si, las tiene, que lo serían más si no fuera absolutamente idéntico a aquel que existe sin necesidad de un monitor de por medio, uno donde también, generealmente, lo nefasto supera a lo agradable.

Mundos paralelos

No es que en el país al revés existan bandos, no, rotundamente, ¡¡¡¡NO!!!!; únicamente existen dos mundos paralelos determinados por la manera de ser de sus ciudadanos.
Uno de esos mundos se rige por las características gobierneras; el otro, por las de quienes se niegan a ser diferentes a lo que siempre fueron los habitantes del país antes de que este estuviera de cabeza.... ¿Y como eran?
ALEGRES... Independientemente de los problemas, siempre repetían: "Al mal tiempo, buena cara", y así resultaba muy difícil -o imposible- amargarse
.
SOLIDARIOS... No importaba lo grande, lo grave, lo complicado, lo engorroso que resultara, si alguien necesitaba ayuda -conocido o desconocido, amigo o no- se podía contar con ellos de manera inmediata.
GENEROSOS... "Donde comen dos, comen tres", acostumbraban decir, porque no había duda en compartir lo que se tenía, por poquito que fuera, con tal de colaborar con el prójimo.
AMABLES... ¿Estabas extraviado? ¿Varado en la acera y necesitado de una dirección? Le preguntabas a cualquier transeúnte oriundo del país y era capaz no solo de explicarte con lujo de detalles, sino de llevarte hasta el lugar sin pedirte nada a cambio.
PACIFICOS... A pesar de que una de las tres razas que los forman es guerrera, indígena, no les agradadaba resolver las cosas violentamente; preferían la diplomacia, el diálogo, el acuerdo.
GREGARIOS... Fuera el color de tu piel distinta a la suya, o tu religión, tu nivel económico, tus ideas políticas, tu edad, tu profesión, te trataba respetuosamente, no discriminaba.

Eran así y siguen siéndolo, pesar de todo, y están determinados a no cambiar.

domingo, 22 de febrero de 2009

Historias de abstencionistas

*Así como millones de personas, Manuel firmó para convocar un referendum revocatorio pero, inexplicablemente, a todos les hicieron votar en un plebiscito.
*Cuando Angel fué a votar, ya alguien más lo había hecho por él.
*A Elisa le salió el comprobante en blanco y no permitieron que intentara de nuevo.
*La máquina donde votó Carlota marcó lo opuesto a lo que ella pulsó. Se negó a meter el comprobante en la caja; el resto es historia.
*Carlos pulsó votar y la pantalla quedó en blanco; tres horas después llevaron otra máquina y tampoco funcionó.
*Según el REP, Pedro está muerto, aunque respira normalmente y nunca ha estado de parranda.

*La huella de Teresa no apareció en el "sistema", así que la acusaron de delincuente electoral.
*Ingrid, una dama "dorada", firmó las dos veces que la convocaron, pero su firma resultó "plana" y le tocó estamparla por tercera vez, y aunque dicen que "a la tercera va la vencida", finalmente le dijeron que era "no válida".
*Hace tiempo que Paco retiró del REP a su abuelo fallecido hace 18 años, pero el viejito todavía vota.
*Mirla ha hecho el intento de inscribirse en el REP cinco veces cédula en mano, pero el REP siempre le ha negado formar parte de sus listas.
*Raquel, quien ha estado en riesgo en varias marchas, creyó en uno que dijo que defendería los votos hasta la muerte; llegó el día y el señor de la promesa no dió la cara; ella, después de escuchar un cuento de "secuestro-amenaza" y otro de "vendido por varios millones concluyó: "ante la duda, la negativa".
*Ignacio vió a un tipo "clonado" que votó en la misma mesa dos veces: una vez antes de él y tres personas de la cola; otra, inmediatamente después de Ignacio. El clon y el original vestían la misma ropa.
*Eulalia pasó el domingo entero con la punta del meñique morado, no porque se hubiera golpeado, sino porque no tenía cloro.
*La imperceptible huella que dejó el pulgar de Petra en el cuaderno electoral, en ocasión de "reparar" su firma, hubiera sido doblemente imperceptible (una sobre otra), y su firma anulada, si su hija no la hubiese ac0ompañado. ¿El miembro de mesa gobiernero? Fúrico... ¿La almohadilla de tinta? Seca... ¿La testigo opositora? Bien, gracias (por cierto, ésta última, militante de partido de corta existencia de un tal ex-golpista-gobernador de estado occidental-crítico opositor temporal-candidato a presidente-reconciliado con los gobierneros actualmente).

*En el municipio donde Diego vota, desde unos cinco años atrás hay más electores que habitantes.
*Mientras esperaba que "captaran su huella", Jaime observó como cierta gente con papelito firmado en lugar de cédula pasaba a las mesa de votación antes de los que llevaban horas haciendo cola bajo el inclemente sol.
*Raiza nunca entendió aquello de las normas sobrevenidas, el pato y la guacharaca.
*Luego de hacer cola por 14 horas seguidas, remojando sus pies en agua tibia con sal, Alfredo escuchó a cierto dirigente opositor, en medio de un salón desierto, decir a un micrófono de medio televisivo que ellos nunca esperaron que les hicieran trampa.
*Maigualida sabe lo que es votar con puño y letra, y la diferencia que existe con oprimir un óvaló en una pantallita nada confiable.

Ninguno de ellos se conoce; todos ellos conocen a muchos que vivieron experiencias como las que aquí se describen, que a su vez saben de otros que pasaron por momentos iguales o parecidos. Todos ellos son abstencionistas; sumados, podrían llegar a ser más de cinco millones de electores que se quedan en casa a ver T.V., escuchar musica, reunirse con otros abstencionistas, dormir; si no, ir a la playa, la montaña, el parque.............todo para no sentirse burlados otra vez.

lunes, 16 de febrero de 2009

Toque de locura

Como en el país al revés todo lo está, como nada significa lo que es y nada sirve para lo que debe servir, todo tiene un uso a conveniencia. Desde hace unos cuatro años y medio, es costumbre escuchar un "toque de locura" en cada oportunidad cuando los ciudadanos son utilizados para convertir un engaño en algo que parezca más o menos creíble (una cosa antiguamente conocida como elección) -aunque por todos lados se le vea el relleno a una mentira demasiado desgastada por el uso-. La lógica dicta que en esas ocasiones la gente deba sentirse tranquila, descansada, fuerte, de buen humor, alegre, pero........................en un país al revés la lógica es ilógica -quien sabe si adrede-, por tanto, todo aquel que quiera acudir al engaño, deberá hacerlo inquieto, cansado, débil, malhumorado, furioso, soñoliento....¡¡COMPLETAMENTE HARTO!! después de haber escuchado desde las tres de la madrugada sin parar, una y otra vez, el toque de locura -...tengo la impresión de que fuera del país al revés se conoce como toque de diana...- de alguien que tiene que estar completamente desquiciado como para pasar 6 horas dando vueltas por ahí al son de una corneta, frente a los oídos sordos del "ente" organizador de la mentira.

lunes, 2 de febrero de 2009

Día Nacional de los flojos

Esa mañana, como de costumbre, a las 5:00 a.m. en punto, el panadero abrió la puerta a sus empleados; lo mismo hicieron, un poco más tarde, el carpintero, el fabricante de ropa, el dueño del supermercado, el editor, el farmaceuta, el comerciante y tantos otros más; estudiantes y educadores, como era su costumbre, madrugaron para asistir a sus los institutos educativos; los doctores partieron rumbo a hospitales y clínicas a fin de cumplir sus guardias, lugares donde los pacientes esperaban ansiosos desde tempranito para ser atendidos. Todos y cada uno de ellos y tantos otros más, se levantaron apenas oir el despertador, la voz de la abuelita, la mamá o la esposa, porque sabían que, responsablemente, debían cumplir con sus horarios; la mayoría de ellos tomó un baño -a pesar del frío-, cada quien en su estilo se "emperifolló" lo más rápido posible para no llegar tarde y corrió a buscar el carro, tomar el metro, esperar su turno en la larga cola del autobús o caminar ocho o diez cuadras -casi todos sin tomar desayuno.
Después, todos llegaron a su destino e inmediatamente se devolvieron... frustrados, rabiosos, murmurando groserías, ¡HARTOS!... esa mañana se enteraron que al calendario de días feriados le había sido agregado uno nuevo: el "Día Nacional de los flojos", una fecha en la que todos fueron obligados a no trabajar, y "¡Ay de aquel que se atreviera a hacerlo!"

A lo largo y ancho del país al revés se oyó decir: "¡Si trabajas hoy te cierro la fábrica, el abastos, la clínica, el colegio, la farmacia, la carpintería, el supermercado, la editorial, el comercio, el taller, el quiosco......................................lo que sea!"