Cuando un país está al reves las campañas electorales son únicas, propias, insólitas. Cuando hay dos reducidos bandos en los extremos, supuestamente opuestos, y un gigantesco e incrédulo grupo en medio de ambos, la desesperacíon de aquellos es el pan de cada día. En lugar de emplear el poco tiempo disponible para la campaña en promocionar sus respectivos candidatos o de instruir en la correcta manera de ejercer el "derecho" a elegir, casi todos los mensajes se reducen a llamar a votar empleando la manipulación: la intimidación, el regaño, la repetición, el complejo de culpa...
Una cuña en particular me llamò la atención: artistas amedrentando, regañando, llamando "musiu" a quienes pretendan no asistir; una manera tan desagradable de "invitar" que da ASCO...
...Si un país al reves no lo estuviera, no habría que empeñarse en obligar a los electores a acudir a la fuerza; ellos, como siempre lo hicieron, se levantarían tempranito para ir alegremente, esperanzados, animadísimos, a ofrecer su apoyo al candidato de su preferencia, y no a obligarse, arrastrarse a regañadientes, ceñudos, murmurando groserías, para marcar un voto por un único personaje impuesto por un bando o por otro....¿ACASO ESTO ULTIMO ES ELEGIR?
domingo, 16 de noviembre de 2008
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