
Existe en el país al revés un librito chiquitico, como de juguete, una miniatura de tapa azul o roja -según convenga-, que es sacado del bolsillo, tomado entre índice y pulgar, y restregado en el rostro ajeno cada vez que es necesario aparentar legalidad; el contenidodel librito es lo de menos, es letra muerta, apenas una lista de consideraciones absurdas, innecesarias, estorbosas... para los mandoneros pues, cuando se es amo de un país al revés, lo único importante es el color de la tapa; lo demás se improvisa.
El librito, tan pequeñito él, nació en medio de una tragedia, ocasión en que fué, supuestamente, resguardado, y mostrado luego con una cara diferente; hace poco cumplió nueve años y ya, siendo tan jovencito, está siendo amenazado de ser sustituído por su primo, al ser acusado de no contener una palabra peligrosísima: INDEFINIDA... o sea, una cosa que no tiene límites señalados.
El librito, tan pequeñito él, nació en medio de una tragedia, ocasión en que fué, supuestamente, resguardado, y mostrado luego con una cara diferente; hace poco cumplió nueve años y ya, siendo tan jovencito, está siendo amenazado de ser sustituído por su primo, al ser acusado de no contener una palabra peligrosísima: INDEFINIDA... o sea, una cosa que no tiene límites señalados.
